Una pasión conjunta

Hace unos años el Profesor Ing. Enrique Toriggia tuvo la inquietud de escribir un libro que contara la historia del Instituto Politécnico Modelo. El libro que hoy sale a la luz, ‘Una pasión conjunta’, es el resultado de años de investigación. A continuación les mostramos, el prólogo del mismo:


UNA PASIÓN CONJUNTA
Una escuela recuperada y gestionada por sus docentes
Pasado, presente y futuro del Instituto Politécnico Modelo


Todos los hombres y mujeres mencionados en este libro, y otros que no lo están, en mayor o menor medida, cedieron un gran aporte personal a esta escuela. Una inmensa diversidad de capacidades, esfuerzos y compromisos le otorgaron la maravillosa alquimia que posee, la que generó un espacio diferente, de enseñanza, aprendizaje, trabajo silencioso, amistades, solidaridad, honestidad y excelencia; de ese lugar les quiero contar su historia, la de nuestro querido Instituto Politécnico Modelo.

“Hay dos opciones: uno se queda con todo o se convierte en una bolsa de gatos”. Esa fue la respuesta del contador de mi actividad profesional, cuando le pregunté su opinión acerca de la compra de una escuela junto con 36 docentes.

Todos éramos empleados de una Escuela Privada de Fábrica, colegio secundario, que por 1993, sus propietarios, la empresa Bunge y Born, cerraba o vendía, al igual que todos sus demás activos en el país. Los tiempos no eran fáciles, una empresa tan sólida económicamente como ésta, se desprendía de todo. El panorama se mostraba preocupante, pero el hecho en sí daba cuenta de que 250 alumnos perderían su escuela y 37 familias su fuente de ingreso.

Parecía todo terminado, pero de pronto apareció la posibilidad de comprarla con el esforzado aporte de los docentes y así crear una empresa gestionada por su personal. Dos eran los caminos: arriesgar todos los ahorros que teníamos por algo que no sabíamos cómo funcionaría o perder el empleo; sólo pensar en un grupo de docentes devenidos a empresarios era algo poco prometedor. Ahora, mirando a la distancia, creo que los factores que me llevaron a desoír la opinión solicitada fueron: Primero, el saber que no arriesgar significaba vivir el resto de mis días preguntándome “¿si lo hubiera hecho?” y segundo, vislumbré un futuro promisorio, un lugar donde estaba casi todo por hacer; ahí quería estar yo. El decidirme por jugarme, fue lo que hoy me permite escribir este libro, donde cuento cómo fue esta aventura, su historia, mi vida dentro de la escuela, los personajes más representativos, los que ya no están, las anécdotas, los alumnos, los docentes, los padres y todo aquello que hizo que esta pequeña escuela fundada en 1971 con el nombre de Instituto Politécnico Bunge y Born esté hoy caracterizada por su excelencia educativa y su prestigioso renombre.

Al finalizar su lectura, conocerás algo más de la vida de alguien que ama lo que hace y donde lo hace, la de mucha gente que hizo tanto por la educación de nuestros chicos, y la de una escuela que es un poco, el segundo hogar de muchos de nosotros, el Instituto Politécnico Modelo.